Alta Gracia
PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
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HISTORIA
LOS JESUITAS EN ALTA GRACIA
En1643 Alonso Nieto de Herrera, segundo propietario de la estancia de Alta Gracia decidió entra en la compañía de Jesús a la que dono todos su bienes, entre ellos la estancia de Alta Gracia.
Con los religiosos de San Ignacio las tierras recibieron un gran impulso iniciándose una nueva época. Se transformó la estancia en un centro agropecuarios industriales, cuya producción unida a la de otros establecimientos, fue destinada al mantenimiento del colegio Máxima Futura Universidad.
Hacia 1659 comenzaron las instrucciones de los edificios que conformaron el casco de la estancia; la residencia de doble planta alrededor de un patio claustral, la Iglesia de estilo barroco ubicada en el lado sur del mismo patio, el Obraje centro industrial donde funcionaban talleres, telares, carpintería, y oficinas hacia el sudeste las rancherías actualmente desaparecidas vivienda de los negros esclavos y al oeste los corrales y potreros.
El problema del abastecimiento de agua solucionaron con la construcción de un Tajamar, el dique más antiguo que se conserva en la provincia de Córdoba, cuyas aguas traídas a través de acequias de los arroyos serranos, hacían funcionar los molinos harineros, de estos también proporcionaban riegos a las huertas y quintas. Este establecimiento se completaba con hornos de cal y ladrillos, herrería una función de campaña única en Córdoba y jabonería. La estancia contaba con ocho puestos o “estancuelas” denominadas San Ignacio, Háchala, San Miguel, Potrerillo, Potrero, y Guzmán.
En ella se criaba el ganado que sumaba alrededor de 16.000 cabezas. El personal de trabajo de la estancia estaba integrado por indios y negros remunerados. Estos últimos según cuentan en documentos de la época de la expulsión eran 310 en hombres y mujeres, todos ellos dirigidos por 2 o 3 padres jesuitas. El casco de la estancia de Alta Gracia, hoy convertido centro histórico de la ciudad, es el testimonio vivo de la labor constante abnegado desarrollada por la compañía de Jesús en tierras cordobesas.
PRIMEROS PROPIETARIOS DE LA ESTANCIA
JUAN NIETO: La función de encomendero lo postula como iniciador de una comunidad de características de una comunidad de características primarias de tipo contractual. Habilita corralón de piedra, ranchos de adobe y paja y cultiva las tierras por medio de los indios.
Recibe en merced las tierras de Paravachasca hoy Alta Gracia y sus alrededores. Fue cofundador de Córdoba, regidor y procurador de la ciudad y escribano publico.
ALONSO NIETO DE HERRERA ; (1612-1643 ) escribano público y de cabildo y de la ciudad, procurador de la ciudad y acalde ordinario, segundo propietario de la estancia desde 1612 hasta el año 1643.
Designa a la estancia con el nombre “Nuestra Señora de Alta Gracia “ en homenaje a la patrona de su pueblo natal en España. Ya viudo decide entrar como coadjutor en la compañía.
1) IGLESIA
2) RESIDENCIA
3) OBRAJE
4) TAJAMAR
5) MOLINOS
6) RANCHERIAS
7) HUERTAS
IGLESIA :
RANCHERIA:
Servían de viviendas donde los negros esclavos podían vivir y más al oeste se encontraban los corrales y potreros donde encerraban a los animales.
HUERTAS:
Servían para cultivar los frutos y algunos pocos vegetales que les servían de alimentos para los pobres negros esclavos.
